Piedra Pomez y nuestra piel

La Piedra Pómez sirve eliminar las durezas de los talones y de las manos , reblandece la zona mojándola con abundante agua caliente. Cuando la zona esté blandita, lima las durezas con la piedra pómez, mojada o seca. Si mojas la piedra pómez antes de pasarla por los talones, hará más efecto que si está seca, de lo contrario, la piedra seca irá secando la piel haciendola más dificil de quitar.
Después de haber eliminado las durezas o pieles muertas, pon un poco de crema hidratante en los pies (crema especial para pies) o si es para las manos, crema hidratante de manos o corporal.
En el momento que pongas el pie en la zapatilla, notarás el cambio de textura del talón, antes duro y ahora blandito.
Exfoliación con azucar

La exfoliación con azúcar es un método muy económico para eliminar la células muertas de la piel, hará que tu piel este completamente limpia de células muertas, de la piel que interrumpe la salida del vello (antiestéticos granitos) y además que este hidratada y firme. Solo necesitas un vaso de azúcar normal (la azúcar morena, solo es recomendable para peeling intensos, nunca para pieles finas) y un poco de agua tibia.
Ahora solo tienes que aprovechar una ducha, disuelve el azúcar con el agua (no muy caliente, para no disolverla). Cuando tu piel este húmeda, mézclalo con un poco de gel y empieza a frotarte la piel desde los pies hasta las caderas con movimientos circulares. Si notas que el azúcar se te va, vuelve a repetir el proceso, así hasta acabar con la parte superior. La piel queda tan bien que te lo puedes dar incluso en la cara.
Mascarilla de platano para piel reseca
Si tu problema es que tienes la piel muy seca, el plátano puede ser tu solución. Escoge uno maduro, machácalo y agrega un poco de yogur o de miel para conseguir mayor suavidad. Aplica la mezcla como si se tratara de una mascarilla y aclara después, con agua tibia. En poco tiempo, notarás los resultados.
Piel Grasa

La piel grasa se identifica por ser gruesa y amarillenta, presenta poros muy dilatados, acné, brillos, puntos negros y pústulas. Las secreciones sebáceas son muy abundantes, tanto que “asfixian” a los poros. Es la más común en la época de la adolescencia.
El sudor es uno de los enemigos principales de esta piel ya que provoca más grasa. Suelen resistir muy bien los cambios climáticos. Debido a la gran cantidad de sebo que tiene la piel, ésta se mantiene flexible ayudandola a envejecer tardíamente.
Para que algunos de los signos visibles no se vuelvan más severos, este tipo de piel necesita de unos cuidados básicos por la mañana y por la noche.
El Limpiador: usar una limpiadora con textura en gel para no aportar más grasa a la piel.
El tónico: debe ser astringente para absorber la grasa, matificar, secar los granitos y cerrar los poros. Una de las cualidades que tiene el tónico, actúa quitando pieles muertas pero en menor medida que la exfoliante.
La hidratante: Es recomendable una textura fluida y libre de aceite para aportar a la piel el agua que necesita y sin engrasarla.
Basta un día con la piel sin limpiar para que aparezcan los brillos, los granitos, los puntos negros.
Piel Normal

Con el paso de los años, la piel va perdiendo agua y le cuesta más almacenarla, por esto mayoritariamente, son las personas mayores las más propensas a tener una piel seca.
La piel seca suele ser muy fina, clara, rosacea, opaca y tiene los poros muy cerrados, casi imperceptibles e incluso, a veces, se hacen visibles pequeños capilares. Tiene la secreción sebácea muy disminuida y esto le ocasiona pérdida de elasticidad, acentuando las arrugas y las líneas de expresión. Debido a la gran ausencia de sebo, raramente aparecen granitos.
Este tipo de piel, al tener una gran carencia de agua necesita mucha hidratación, de ahí que, las cremas específicas sean muy untuosas (combinan agua y aceites).
Tipo de Piel Seca

Con el paso de los años, la piel va perdiendo agua y le cuesta más almacenarla, por esto mayoritariamente, son las personas mayores las más propensas a tener una piel seca.
La piel seca suele ser muy fina, clara, rosacea, opaca y tiene los poros muy cerrados, casi imperceptibles e incluso, a veces, se hacen visibles pequeños capilares. Tiene la secreción sebácea muy disminuida y esto le ocasiona pérdida de elasticidad, acentuando las arrugas y las líneas de expresión. Debido a la gran ausencia de sebo, raramente aparecen granitos.
Este tipo de piel, al tener una gran carencia de agua necesita mucha hidratación, de ahí que, las cremas específicas sean muy untuosas (combinan agua y aceites).
Tipo de Piel Mixta

La piel mixta es la más complicada de cuidar debido a que presenta zonas grasas y zonas secas.
La zona grasa se hace presente en la llamada Zona T recorriendo la frente, la nariz y la barbilla. En esta zona es donde más se notan los signos típicos de una piel grasa: poros dilatados, sebo, puntos negros, etc.
La parte del rostro externa a la Zona T, es la zona seca. Ésto se debe a que la piel en esta zona es más fina favoreciendo su descamación. Al contrario que en la zona grasa, aquí no suelen aparecer granitos y los poros están prácticamente cerrados.
Aunque se tenga la piel mixta no hay que utilizar una crema para piel grasa y otra para piel seca, sino una especial para este tipo de piel. Suelen ser fluidas pero algo más untuosas que las especiales para piel grasa.
