Mejora la sexualidad con tu pareja

Mejora la sexualidad con tu pareja
No existen reglas rígidas que se puedan aplicar para conseguir la pareja sexual perfecta, pero algunos estudiosos americanos, como el matrimonio McCarthy, después de muchos años de experiencia en terapia de pareja han elaborado unas sencillas reglas para mejorar las relaciones afectivas y sexuales.
Cada pareja ha de buscar y desarrollar su propio estilo, pero existen algunas líneas maestras que pueden servir de hilo conductor para incrementar el afecto, la comunicación y la pasión.

Fomenta la comunicación
Cuanta más intimidad afectiva haya mejor será la relación sexual. Y cuanto mejor sea la comunicación, especialmente en la capacidad de efectuar peticiones sexuales directas y claras, mejor será el sexo. Es básico reservar un tiempo en la agenda para fomentar la intimidad. El afecto y el contacto físico deben fomentarse durante todo el tiempo que estáis juntos y no reservarlo sólo para los momentos sexuales.
Relájate y experimenta
En el sexo hay que ser relajado, experimentador y juguetón. Hay que mantener una actitud flexible y una disposición a la experimentación. La risa es un remedio infalible ante situaciones frustrantes o mediocres.
No hay que considerar que una relación sexual no existe si no hay orgasmo o coito. Es imprescindible aceptar los cambios que se producen en la imagen corporal y en la respuesta sexual, tanto en la propia como en la ajena, con el paso del tiempo.
No hay que olvidar nunca que tanto el deseo sexual como el afecto necesitan alimentarse diariamente.
Juegos Sexuales

Juegos Sexuales
Una de las fantasías sexuales más comunes, tanto en hombres como en mujeres, es la de sentirse dominado unida a la de sentirse amo de la pareja.
Aunque todas las personas en algún momento han vivido en la fantasía el placer de ser dueños absolutos de la relación o en el deseo de sentirse totalmente abandonados a la voluntad del otro, lo más corriente es que esta permanezca en la mente y nunca llegue ni a expresarse.
El juego de ataduras
Lo más interesante de este juego que proponemos es que pueden intercambiarse los roles, unas veces uno hará de dominante y otras de dominado así puede vivirse la emoción de ser poderoso o sometido.
La idea principal es no hacer daño, es importante que antes de empezar a jugar la pareja se ponga estrictamente de acuerdo en lo que se puede y no se puede hacer, para que ambos estén seguros y confiados de que nada de lo que va a pasar en la relación, va a ser peligroso.
Para empezar a jugar busca para atar a tu pareja materiales suaves, como cordones tipo cortinas, o foulards de seda, medias o cintas del pelo.
Los imaginativos pueden usar pañuelos orientales de gasa, los chicos malos corbatas, los vaqueros cuerdas y los médicos y enfermeras vendas.
Empieza anudando sus muñecas y tobillos a la cabecera y a los pies de la cama. Con sus brazos y piernas bien sujetos, está en tus manos, tú eres ahora el dueño/a de su cuerpo.

Es importante que se pongan de acuerdo en la contraseña para parar y que la respeten, es muy fácil pasarse y que lo que empezó como algo divertido y placentero, se convierta en una pesadilla.
Cuando alguno de los dos quiera parar es importante estar dispuesto a renunciar al propio placer por el bienestar del otro. Si siguen estas normas descubriran que, un poco de sado-ligh puede hacer mucho para reanimar una relación adormecida por la rutina.
Eres más atractiva en tus días fértiles
Un estudio, realizado por la Universidad de California en Los Angeles (UCLA) a 30 estudiantes universitarias, demostró que éstas vestían ropa más llamativa y moderna y llevaban accesorios cuando ovulaban.
“Cuando se acerca la ovulación, las mujeres se visten para impresionar, y, cuanto más cerca está, más atención prestan a su apariencia”, aseguró Martie Haselton, el responsable de la investigación.
“Tienden a ponerse faldas en lugar de pantalones, a mostrar más piel y a vestirse más a la moda”, dijo Haselton en un comunicado de prensa.
El estudio reveló que incluso un perfecto desconocido podría adivinar si una mujer atraviesa su período de máxima fertilidad.
Los autores de la investigación fotografiaron a las estudiantes observadas dos veces, en su período más fértil y en el menos, alrededor de dos semanas después de la ovulación.
Se le preguntó a un panel formado por 42 personas -más de la mitad de ellas, mujeres- en qué fotografía las jóvenes estaban más atractivas.
En el 60 por ciento de los casos, los jueces escogieron la imagen tomada en la época de mayor fertilidad.
“En cierta forma, las mujeres saben cuándo son más fértiles. Y observamos algunas evidencias de que los hombres también pueden saberlo, aunque con menos certeza”, destacó Haselton.
Además, en las conclusiones de la investigación, los científicos destacaron que en los días cercanos a la ovulación las mujeres son más propensas a flirtear con hombres que no sean su pareja.
Asimismo, los hombres tienden a ser más protectores en esos días, además de mostrar una actitud más atenta y cariñosa hacia sus parejas femeninas.
¿Quién disfruta más del sexo?
Una encuesta hecha a 27.500 personas de entre 40 y 80 años en 29 países, refleja que los varones disfrutan más de la relación sexual que la mujer. Ellas lo ven como algo sucio. Además, la mayoría de la gente sigue sexualmente activa en la segunda mitad de su vida. ¿Qué importancia tiene el sexo en tu pareja?
“El placer no forma parte de la historia en culturas sexualmente conservadoras como el Extremo Oriente“, declaró un investigador.
Según los resultados reflejados en una encuesta realizada a nivel mundial, muchas mujeres describen el sexo como sucio, como una obligación, o algo que soportan.
“Hubo una influencia muy pequeña de la edad en el bienestar sexual“, aunque otros factores como la depresión tuvieron impacto, dijo el investigador Edward Laumann, de la Universidad de Chicago.
La encuesta publicada en Archives of Sexual Behavior se centró en cómo veían sus vidas sexuales, su salud y su felicidad.
Descubrió que una mayor proporción de personas en Europa, Norteamérica y Australia, donde hombres y mujeres tienen relaciones más o menos equitativas, disfrutaban del sexo física y emocionalmente, dijo Laumann.
Un porcentaje menor de personas dijo tener una vida sexual satisfactoria en culturas de dominación masculina en países más pobres, según la investigación. Sin embargo, las diferencias de género siguieron en todo el mundo.
Via Terra.es
Solo caricias.
¿Con que frecuencia besas sin un motivo sexual?
Una encuesta reciente demostró que las parejas que no se besan con frecuencia en situaciones no sexuales son oche veces más propensas a sentirse estresadas o deprimidas, en comparación con aquellas que se acarician a menudo.
La encuesta realizada entre 3,300 personas, para el Centro Berman, en Estados Unidos, descubrió una correlación importante entre la intimidad en las relaciones y la periodicidad de las caricias y besos sin ningún objetivo sexual. Lo que nos lleva a una propuesta Zen: presiona menos y obtendrás más. “Si empiezas a besar y a acariciar sin la expectativa del sexo, el ó ella lo va a desear más porque se sentirá muy cerca de ti y eso es lo que excita”, afirma la terapeuta Laura Berman. Las caricias podrían provocar la liberación de oxitocina, el químico de la unión; que ofrece una sensación de cercanía, y sabemos lo que eso provoca.
¿Falta de Apetito Sexual?
Tal vez siempre has funcionado normalmente y sin embargo últimamente has sentido una falta de deseo sexual, una ausencia de ganas de hacer el amor, a pesar de que tu pareja sí lo desea y se acerca a ti para tener relaciones. Descubre a qué se debe tu inapetencia, para así trabajar en ella de inmediato y poder resolverla.
Razones físicas
- Estás atravesando alguna etapa como la menstruación, el embarazo o la menopausia.
- Tus niveles hormonales están bajos.
- Acabas de tener una cirugía ginecológica.
- Padeces alguna enfermedad o tu salud no está en óptimas condiciones.
- Has estado ingiriendo medicamentos que provocan efectos secundarios de inapetencia sexual.
- Estás abusando del alcohol o de las drogas.
Razones emocionales
- Has estado tensa por situaciones estresantes.
- Estás pasando por un período de depresión.
- Tienes problemas de comunicación con tu pareja, que te han creado resentimiento, frustración o desconfianza.
- Hay conflictos no resueltos en tu relación, que te ocasionan enojo y por lo tanto falta de deseo.
- Tienes una baja autoestima o sientes que no eres lo suficientemente atractiva para tu pareja.
- De chica tuviste una educación sexual muy represiva y asocias el placer sexual con sentimientos de culpa.
- Has sufrido alguna experiencia sexual traumática o insatisfactoria.
Date tiempo de averiguar que es lo que sucede, que es lo que impide que disfrutes de esa vida sexual plena, acude con un especialista.
